¿Un server de sueños?


Cierta idea ha estado rondando en mi cabeza las últimas horas del presente día. Es complejo empezar a explayarla ya que siento la necesidad de comentarles la rareza en la naturaleza misma de esta cuestión, y en que esté PRECISAMENTE en mi cabeza. Digamos que siempre fui una persona apegada a la lógica, al empirismo, a lo tangible, a aquello tan sólido que impide encontrarle una segunda mirada desde un punto de vista que escape a la lógica anteriormente nombrada. ¿A qué quiero llegar? A que soy un hombre de números, datos, formas, y realidad plana. Sin embargo esta idea tiene una raíz totalmente distinta y paralela a esta forma que tengo yo de afrontar la realidad. Esta idea escapa de eso y llega al plano ¿espiritual? No sé si debería denominarlo de esta manera, pero sí.
 Vamos desde el principio. Hoy mismo vi un video de cierto personaje que sigo hace bastante tiempo y a quien le tengo un cierto respeto. En el mismo el sujeto relata uno de sus sueños lúcidos, para después proceder a darnos consejos para llegar a uno de estos. Este tema siempre me llamó considerablemente la atención, y en alguna ocasión  tuve experiencias similares. Hubo algo en la manera de contarlo, o en por dónde enfocó su relato, que me cautivó poderosamente.
 Durante todo el transcurso del día la idea de intentar llevarme a un sueño lúcido aparecía esporádicamente, llevándose mi atención y mi interés. Tan fuerte fue esta sensación que tuve que contarles mi idea a mis amigos: “muchachos, vean este vídeo. Tengo una idea”. Antecedí el hecho de que un porcentaje importante de ellos fuesen a decirme que estaba diciendo cualquier cosa, o cuestionar mi estado aludiendo a que pude haber consumido alguna sustancia de corte recreativa; sin embargo tuve el coraje necesario para proponer mi idea: “Tratemos de tener un sueño lúcido esta noche, y cuando rompamos el sueño, busquémonos. Tratemos de encontrarnos y producir una juntada dentro del sueño”.
 Lo que antecedí obviamente se dio, sin embargo un atisbo de esperanza llegó cuando, por privado, mi estimadísimo amigo Agustín  me dijo que quería intentarlo. ¿Habrá sentido esa misma sensación que yo? Me daba mucha curiosidad pero ya que pude conseguir un compañero no lo voy a espantar con tantas ideas surrealistas y cuestionamientos.
 La respuesta positiva no hizo sino potenciar mi interés por esta experiencia, ¿Qué pasa si nos encontramos? Técnicamente es imposible. Si mi mente está seteada en su lado totalmente racional obviamente desestima esta incoherente idea, pero mi mente hoy está más abierta que de costumbre. ¿Qué pasa si nos encontramos? Entonces habremos roto la barrera de la espiritualidad, habremos trascendido de alguna manera. Mi mente racional quiere recuperar el status quo al soltar frases de orden racional “pero todo puede ser invención tuya, quizá el encuentro se da pero no es el verdadero Agustín, solo una figura creada por vos mismo para autocomplacerte” ¿y qué? De alguna forma aquello que trata de decir mi lado racional es totalmente desestimado, este sentimiento por alguna razón la desborda.
 Paralelamente, mi colega Guido me comentó que había hecho una entrada nueva en su blog (el cual recomiendo, sin duda, en cierta medida él me invitó a crear este), la cual leí un par de horas después de su aviso. Una interesante revisión de este periodo cuarentenal  que estamos viviendo. Me quedo con alguna frase como “"Se extenderá dos semanas más". Perdón, no comprendo. Semana, debe ser el nombre de alguien. Me suena haber escuchado esa palabra antes de marzo del 2020, pero no la recuerdo.”(Créditos a su autor, claro está). Apenas terminé la lectura procedí a enviarle el vídeo que tanto me llamó la atención, sin previo aviso, y a invitarlo a esta travesía que tan fuera de mi me tenía. 
 Hizo su brillante reaparición mi mente racional “¡¿Guido?! Pero si hay una persona en toda la faz de la Tierra que es aún más racional y apegado a la lógica que vos, esa persona es Guido. ¿De dónde salen estas ideas sin sentido, Damián? Te desconozco”. Nuevamente, sus frases son totalmente desestimadas por mi increíble hype ante esta situación. Para colmo, y realizando un knock-out destructor a la racionalidad, Guido parecía interesado en el proyecto. Incluso me inspiró al nombre de esta entrada con una pregunta “¿Ud. piensa hacer un server de sueños?”. CLARO QUE SÍ, y no hizo más que potenciar mi interés de llevarlo a cabo.
 Me imagino entrando en algún sueño típico (es extraño llamar “típico” al algún sueño, ya que por su propia naturaleza escapan desorbitadamente de la concepción de “típico”, por ende, llamaré típico a este punto de equilibrio perfecto entre la extrañeza/extravagancia y la realidad, tan perfecto como para llegar a confundirte con el famoso cuestionamiento “¿Es esto un sueño?”) y siguiendo este paso elemental de romper el sueño, sacarlo de su funcionar establecido por el inconsciente. Una vez en el infinito espacio del mundo onírico, empieza la parte complicada (¡Como si tener un sueño lúcido no fuera complejidad suficiente!), tengo que encontrarlos, de alguna forma. ¿Poner un punto en común? ¿Pero cómo podríamos hacer eso si ni siquiera sabemos contra qué nos estamos enfrentando? ¿Y si nos encontramos a alguien y/o algo más? ¿Tendremos la fuerza como para no quedarnos en eso que nos tienta y encontrarnos? Verán, voy a ir con todas mis intenciones centradas en el encuentro, que el sueño lo intenté, no voy a perder el rumbo en conseguir esta experiencia.
 Verán, desconozco totalmente qué sucederá. Desconozco si despertaré siendo una persona totalmente distinta o el mismo de siempre (¿Se imaginan? Y todo por un vídeo de YouTube).  Miren, lo único que sé es que esta noche va a ser sumamente interesante...

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