MATCH POINT: Moral y azar.

 



1. Crimen y castigo, la herencia de Fiódor Dostoyevski:

Al pensar en Match Point es inevitable no recordar otra cinta del autor neoyorquino. Por supuesto me refiero a Crimes and Misdemeanors, una de las tantas obras maestras que este tiene en su haber y que conecta con esta desde su concepto original: recuperar el dilema moral de Crimen y Castigo, mas verlo desde una óptica que se distancia de la obra original. Allen en ningún momento busca adaptar la novela del ruso a la pantalla grande sino tomar su herencia y agigantarla mediante la observación de factores diferenciados de aquellos que brillantemente tocó Dostoyevski.

 

Es entonces que huelga preguntarnos ¿por qué Match Point existiendo ya una obra maestra absoluta como Crimes and Misdeameanors? Es vital entonces entender que, pese a que conceptualmente e incluso a nivel trama hay similitudes enormes, ambas poseen una diferencia GIGANTE y es esa la que hace necesaria la existencia de dos películas distintas. Estoy hablando de la presencia de Dios, entendiéndose este como un ente separado de la visión occidental del mismo, un ser que, de alguna forma, le da orden al universo. En Crimes and Misdemeanors entendemos que hay una ausencia absoluta de Dios, por ende el peso de nuestros actos recae enteramente en nosotros, dando rienda suelta a que los límites morales de la acción humana se borren. Esto era lo que sucedía con Judah Rosenthal llegados al final de la película de 1989, quien lograba conciliar su culpa y seguir su vida como si nada hubiese ocurrido. No obstante, en Match Point sí existe un Dios y es su presencia el tópico más importante que toca la cinta: El azar. Dado a que es un tema enorme, lo explayaré en otro apartado.

 

Ahora, hay un gesto de Allen para con Dostoyevski que me resulta espectacular y es que el realizador deja siempre en fuera de campo aquella exploración de la culpa que el ruso profundiza en su novela. Woody decide mostrar un poco de aquello (la escena de las apariciones espectrales de Nola y la vecina en Match Point, los cuestionamientos que se hace Judah en Crimes and Misdemeanors antes de aceptar la ausencia de juez alguno sobre sus acciones) más se aleja de ello rápidamente, no es el tema de sus películas y para eso ya existe la novela. Un gesto de respeto artístico que pocas veces se vio.

  

Y como no podía ser de otra forma, la visión de Allen es aún más oscura y nihilista que la del escritor ruso. Tanto en Match Point como en Crimes and Misdemeanors el asesino consigue el crimen perfecto sin ningún tipo de aprendizaje final. Woody retrata a Chris y a Judah como individuos que llegaron al límite y lo vivieron como tal, pero sin mayor repercusión. La vida sigue y ellos pueden mantener su estatus sin que nada suceda respecto a su pecar. En ambas, Allen corta en el momento justo, dejando al espectador totalmente despojado de fe. Al final tanto de Match Point como de Crimes and Misdemeanors el sentimiento que predomina el ambiente es el del abandono divino: si existe un Dios, este carece de moral alguna, como el propio azar.

 

2. Una cuestión de suerte:

Como bien adelantaba en el primer apartado, el juez y verdugo de esta historia, el Dios que rige cada frame de película es la suerte, el azar. Por supuesto que Allen, como gran cineasta, nos lo adelanta desde la primera escena en su explicación del golpe en el fleje de la red en el tenis. Un escenario completamente azaroso en el mundo del deporte y que puede implicar un punto totalmente ganado o, por el contrario, un punto perdido en un 50% de chance. Esta opción binaria, el cara-cruz que plantea Allen, se reiterará a lo largo de la cinta: Nola o Chloe, lujuria o comodidad, vida o muerte, inocente o culpable, embarazada y no embarazada, y, por supuesto, el que es uno de los mejores empates visuales que se han visto en la historia del cine: el anillo contra la barandilla.

 

Pero antes de adentrarme en la genialidad del anillo, me resulta interesante profundizar en la suerte un poco más. Chris, desde el principio de la cinta, manifiesta su fe. Para él la realidad tiene un órden que le da significado a la existencia. Sin embargo, su fe es contradictoria y su racionalización de la existencia lo aleja de ella: se culpa de haber fracasado en el tenis aun cuando se entiende que su venida a menos surge del azar (primer plano de la cinta); aun cuando tiene múltiples oportunidades de entregarse al acto azaroso por excelencia (el amor, por supuesto. Esta relación entre suerte y amor está muy ligada al cine de Allen, quien encuadra las relaciones que escribe como si se trataran de un milagro) decide escapar a su humanidad mediante la razón y el materialismo (entregarse es perder su estatus). Evidentemente su piso de racionalización llega con el asesinato y, con la llegada de la culpa, también el repunte de fe. En su necesidad de encontrar castigo por sus acciones es que vuelve a clamar por un Dios que lo juzgue por sus acciones. Lo que no sabe es que no hay tal juicio, y es el azar el que lo hace salir impune. En Match Point no hay una ausencia de Dios, sino una ausencia de moral absoluta. No hay reglas, el orden es el propio desorden, es toda una cuestión de suerte.

 

3. Un anillo y cine, muchísimo cine:

 

Match Point es una de las películas más brillantes a nivel puesta en escena que ha realizado Woody Allen así como también es una de sus películas más complejas, dilatándose esta por encima de las dos horas (una rara avis en su autor) y estando la misma cargada de personajes de enorme profundidad emocional, estos teniendo numerosos conflictos desde lo moral hasta lo legal. Toda posibilidad de arco desde lo interno hasta lo externo está cubierta.

 

Obviamente, si hay que hablar de puesta, tenemos que volver al asombroso empate de la pelota en fleje de la red con el anillo rebotando en la baranda. Más allá de la rima visual hay una capa de suspenso en ese plano que resulta totalmente abrumadora: tenemos, de antemano, lo que se nos cuenta en el primer plano de la cinta (si toca el fleje y cae dentro, perdés el punto). Entonces, en el vuelo del anillo estimamos que la situación va a ser simétrica y que caer en el agua es la victoria definitiva. Cuando vemos que esto no se da, entendemos que será el anillo el objeto que funja como prueba principal para el castigo a Chris y, sin embargo, Allen despliega toda su genialidad para subvertir esto. El anillo termina siendo la prueba de la "inocencia" del asesino. El acto azaroso que en un lugar (una cancha de tenis) implica una derrota, en este contexto es todo lo contrario. Asimismo, no es casual que sea un anillo, siendo este un signo de compromiso (aquel que rompió Chris a la hora de entregarse al amor, así como aquel que rompió con Nola al traicionarla de la manera más ruin posible).

 

Como antes mencionaba, el componente binario de Match Point está presente en toda la cinta. Esto se acentúa aún más con los contrastes siendo el más importante el de Chloe y Nola como representaciones de una relación funcional y una relación pasional, respectivamente. Mientras la primera mira tímidamente a Chris al conocerlo y lo seduce de una manera prácticamente tradicional, la segunda es directa, sensual, surge como una doble infidelidad, se esconce en la clandestinidad. Una brinda confort financiero, la otra lo llena de pasión. Una le da un hijo y la otra es incapaz pese a intentarlo casi robóticamente. Una termina muerta, la otra termina dando vida a un ser humano. Quiero volver raudamente al tema de la personalidad de cada una, porque los contrastes más claros entre ellas al momento de presentarlas se muestran a base de gestos, de miradas, de tonos al hablar. La sutileza de Allen en su máxima expresión.

 

Resulta indispensable destacar el trabajo fotográfico en Match Point, en especial en lo que concierne a su uso del color. Allen elige una paleta prácticamente desabrida, repleta de grises y tonos desaturados. Los únicos colores que destacan en la cinta terminan siendo los rojos de los perdigones y el rubio de Scarlett Johansson (este color desapareciendo estando ella muerta, en el momento de su reaparición espectral se encuentra totalmente carente de saturación).

 

No quiero cerrar esta reseña (bastante extensa incluso para mis cánones a la hora de escribir) sin destacar el manejo de los géneros que tiene Woody Allen en esta cinta. Del drama romántico vira hacia el noir con una elegancia pocas veces vista, además siendo este un cambio muy coherente una vez visto en retrospectiva (La figura de Scarlett como la reconocible femme fatale que acostumbraba aparecer en ese tipo de historias, por ejemplo, funge como anticipo del inevitable final). Es tan sutil y tan bien construido el cambio de género que logra volverse uniforme, totalmente homogéneo. Todo esto sin mencionar el enorme manejo del suspenso que esta cinta logra (el punto más alto en ese apartado de parte del autor).

 

4. Conclusión:

En suma, Match Point es una obra maestra que destaca aún entre la multitud de películas brillantes que ha realizado Woody Allen. No sorprende entonces que este la tenga como una de sus películas predilectas a la hora de hablar de su propia filmografía, aun siendo un tipo de una humildad y auto exigencia admirables. Analizable hasta el último detalle estamos frente a una película que, sin duda, se revaluará con el tiempo y la merecida revisión que tenga el cine de Allen con el pasar de los años. Es doloroso pensar que esa revisión muy probablemente se dé cuando el genio ya haya partido pero, al final, solo nos resta esperar que en este mundo, a diferencia de la diégesis, sí exista alguna clase de justicia divina. 



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